viernes, 20 de enero de 2012

Ocho grandes ideas para la criar a nuestros hij@s




Me encontré por casualidad con estas ocho grandes ideas que en realidad han sido creadas para el ámbito educativo, pero pueden aplicarse perfectamente a la crianza de los hijos.

Han sido desarrolladas hace unos años (1999) por el Laboratorio de Aprendizaje Construccionista de Seymour Papert, destacado científico, matemático y educador, que trabajó algunos años con el psicólogo evolutivo Jean Piaget.

Son ideas muy reveladoras que deberíamos poner en práctica en el día a día con nuestros hijos, a la vez que nos hace reflexionar sobre algunos métodos utilizados por el sistema educativo alejados de los intereses de los niños.

Nos hablan de la importancia de que los niños se diviertan y disfruten del aprendizaje, de que aprendan haciendo realmente lo que les gusta y les parece interesante, también en casa. Hablamos de potenciar los talentos de cada niño o como decía hace poco Howard Gardner “¿Quiere potenciar la inteligencia de su hijo? Averigüe qué le apasiona”.

Dejarlos que se equivoquen con libertad, que experimenten a su aire, que sean ellos los que marquen las pautas, sin tener siempre un adulto (padre o profesor) que esté marcando constantemente los tiempos. El aprendizaje surge de intentar las cosas por ensayo y error. Equivocarse es una forma de aprender, y si no los dejamos que sean ellos los que experimenten pueden caer en la indefensión aprendida.

Otra idea que me parece destacable es la de educar con el ejemplo. En este caso sería: “Haz tú mismo lo que haces que tus hijos hagan”. Los niños hacen lo que ven, son un reflejo de nuestras reacciones, actitudes y costumbres, así que debemos empezar por ser nosotros lo que queremos que sean ellos.

No sé si las conocíais, pero las ocho grandes ideas no tienen desperdicio y son valiosísimas premisas para adaptar a la crianza de los hijos. Por cierto, haciendo clic en la imagen podéis ver la imagen a tamaño completo.

Vía | La consulta del Dr. Casado
En Bebés y más | Las técnicas del conductismo en los “métodos de crianza”,

viernes, 13 de enero de 2012

Los niñ@s en la cocina

Ya explicábamos lo importantes que son las comidas en familia para que los niños desarrollen buenos hábitos de nutrición y además, fomentar la buena comunicación. Sin embargo, la comida es algo más que comer, y en todo el proceso podemos y deberíamos,incorporar a los niños a la cocina.

Las ventajas de la colaboración de los niños en el proceso de la cocina son muchas. Nos van a permitir conocerlos mejor y que ellos también nos conozcan, trabajando en equipo, distribuyendo tareas y ayudándonos los unos a los otros.

Además, la cocina es, como explicamos también en otras ocasiones, un gran laboratorio de aprendizaje donde matemáticas, ciencias naturales y hasta historia y geografía tienen su lugar.

Educar a nuestros hijos es un proceso complejo que podríamos resumir como la forma de preparar a nuestros hijos para vivir como adultos independientes y felices, capaces de desarrollar su potencial y relacionarse sanamente en la sociedad. Y, en esto, también la cocina nos ofrece infinitas posibilidades de socialización, aprendizaje de tareas básicas, de higiene, nutrición y relaciones humanas.

Por último, debo también destacar que la cocina y todo en lo que los niños pueden colaborar en ella va a mejorar sus habilidades cognitivas, de comunicación y además, la psicomotricidad fina con la utilización de materiales y objetos de todo tipo.

Veamos ahora las tareas relacionadas con la cocina en la que los niños van a poder colaborar con los adultos.

Colaborar en la compra

Colaborar y acompañarnos a la compra es una de las actividades que forman parte del proceso de la cocina.

Cuando son bebés la compra puede resultar muy aburrida para ellos, sobre todo si van en su carrito y pasamos demasiado tiempo para su paciencia y necesidades en el super. Pero a partir de los dos o tres añitos, dependiendo del niño, si puede ser un rato de actividad familiar agradable si la planificamos bien y sobre todo, si acudimos a tiendas del barrio donde ir enseñándole los diferentes alimentos. Me acuerdo lo que le gustaba a mi hijo la frutería o la pescadería y lo mucho que pudo aprender alli.

Luego, cuando ya se cansan menos y entienden mejor los conceptos, podemos ir mostrándole los diferentes alimentos, hablando de ellos, eligiendo juntos el menú que haremos con lo que vayamos comprando e incluso, ir explicando cosas como la fecha de caducidad o la elección de alimentos saludables dentro de una dieta balanceada.

Como siempre, con los niños, sin prisas ni regaños, descubiéndoles que el mundo es un lugar lleno de posibilidades en las que vamos a acompañarles.

Colaborar en la preparación de los alimentos

La cocina puede ser muy divertida si los niños nos ayudan a preparar los alimentos. Hay muchos materiales que tocar, masas, polvos, líquidos, además de muchos colores, sabores y texturas diferentes. Los niños pueden aprender mucho, ejercitarse y divertirse en ella.

Pueden ayudarnos con tareas sencillas, al principio, solo acercarnos algo o darle a un botón con nuestra supervisión, pero poco a poco batir un huevo, revolver una mezcla o amasar van a estar dentro de sus capacidades.

Por supuesto, debemos asegurar la cocina para que no sea peligrosa para ellos, no dejando cazuelas ni objetos calientes ni cortantes cerca de ellos y evitando que puedan tocarlos tirarlos. Pero tampoco hay que obsesionarse con tenerlo todo limpio y recogido mientras nos ayudan, hay que ser flexibles y disfrutar del proceso. Y, por supuesto, nunca regañarles si no hacen bien las cosas a la primera, pero si estar atentos para evitar y señalar los comportamientos que puedan ser peligrosos.

Lo ideal es pedirles ayuda con platos fáciles: un helado, una ensalada, unos aperitivos, poner unas lonchas de queso en un plato o decorar la fruta ya cortada poniéndola bonita en la fuente de servir. Si hacemos pizza casera, una tarta o unos bocadillos seguro que van a disfrutar mucho ayudando y si, además, tenemos un poco de maña para hacer decoraciones con forma de caritas o animalitos, más todavía.

Poner y quitar la mesa

Si vamos a comer todos juntos y no vamos con prisas es el momento de ir incorporando al niño, a partir de los tres años, cuando tienen la habilidad necesaria, a las tareas de poner y quitar la mesa. Antes, quizá podrán también llevar las servilletas o vasos de plástico, pero no sería adecuado pedirles más de lo que son capaces.

Sin embargo, si es importante tener en cuenta que los niños no son incapaces y que hay muchas cosas que pueden hacer, sin presionar ni regañar, primero como un juego y poco a poco, como una labor más que hacemos en familia, para, más adelante, que puedan asumir directamente que el hogar es un proyecto común en el que todos colaborarmos en las tareas que podemos hacer.

Es importante, cuando vamos a poner la mesa o quitarla, pedirles cosas concretas y explicarles la forma de hacerlo, sin enfadarnos si se les cae algo o si, en ese momento, están cansados y necesitan jugar después de haber estado sentamos mucho rato. Es un proceso paulatino pero también podemos hacerlo divertido y agradable si nosotros nos lo tomamos de ese modo, siempre recordando que las actividades deben ser apropiadas para la edad y la capacidad del niño.

En Bebés y más | La importancia de comer en familia, Prevenir la obesidad desde la familia, Diez consejos para dar una buena nutrición a los niños pese a la crisis

viernes, 9 de diciembre de 2011

La casa de Papá Noel para imprimir y montar


Casa de Papa Noel para imprimir y montar

Una vez entramos en diciembre suele llegar la decoración navideña a casa y una buena manera de hacer cosas diferentes, económicas y entretenidas es tirar de manualidades.

Seguro que muchos recordáis los recortables que hacíais en vuestra infancia, con forma de cubo, cilindro o cono y que nunca sabías muy bien para qué servían.

Pues bien, toda aquella práctica que cogisteis entonces os vendrá de maravilla para crear una ciudad navideña hecha con cartulina y vuestras manitas (quizás las de los niños también, si tienen ya 5 ó 6 años), que no es otra que la casa de Papá Noel, la de los Elfos y la de los Renos, para imprimir y montar.

Se trata de un recortable para el que necesitaremos varias cartulinas blancas, el ordenador y la impresora (lógico), tijeras y pegamento de barra. Con paciencia y buena letra iremos montando el precioso pueblo navideño de papel que tan bien decorará nuestra casa.

Casa de Papa Noel para imprimir y montar

Para imprimirlo basta con clickar en la imagen de la plantilla, que os llevará a un pdf con toda la construcción. Ponéis 5 cartulinas tamaño folio en la impresora (la página 6 del pdf son las instrucciones en inglés) e imprimís el pdf. Lo que viene a continuación ya es cosa vuestra.

Plantilla de la casa de Papa Noel

Si creéis que una vez puesta de adorno queda un poco sosa tranquilos, dentro de poco añadiremos más elementos.

Vía | Family Fun
En Bebés y más | Las mejores recetas e ideas para decorar en Navidad, Decoración navideña con piñas, Tarjetas de Navidad imprimibles para identificar los regalos

Una buena idea: árbol de Navidad de cartón

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En tiempos de crisis hay que agudizar el ingenio. Recurrir a materiales que tenemos en casa para la decoración Navideña es una opción económica y original, por tanto hoy os traigo una buena idea que podéis hacer con vuestros hijos: realizar un árbol de Navidad de cartón.

En algunas casas se pone un abeto natural, mientras que en otras se recurre al clásico árbol artificial, que es más práctico pero los grandes ocupan demasiado espacio a la hora de guardarlos. Por eso, una buena alternativa, además de ser divertido para los niños son los árboles de cartón para decorar.

Con un poco de imaginación podéis hacer un patrón y recortarlo para armar vuestro propio árbol de navidad. Tenéis que hacer dos caras con una ranura en la parte superior para encajar ambas caras y que os quede un árbol con cuatro caras. Otra variante es fabricar una base y colocar sobre ella las caras del árbol. Aquí tenéis un ejemplo de cómo hacerlo.

También tenéis la opción de comprarlo ya fabricado en tiendas como Soy-eco o The Cardboard Tree.

Una vez que tengáis el árbol viene la parte más divertida: decorarlo. Podéis pintarlo directamente con rotuladores o ceras, forrarlo con papel de aluminio y crear los adornos recortando el propio papel, o bien hacer los adornos aparte, también en cartón y pegarlos en el árbol, como más os guste. Si lo preferís, lo colocáis luces, guirnaldas o las típicas bolas navideñas.

La ventaja del árbol de Navidad de cartón es que al ser más pequeño ocupa poco espacio y que es más fácil de montar y desmontar.

Os dejo algunos ejemplo para que pongáis en marcha la imaginación y compartáis un buen rato con vuestros hijos decorando el árbol de Navidad.

arbol-navidad-aluminio

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Vía | Decoesfera
En Bebés y más | Árbol de Navidad para decorar la habitación de los niños

Recurso educativo de lectoescritura adaptada












Hoy os traemos un interesante recurso educativo de lectoescritura ideal para los niños que aprenden a leer y escribir, porque les aproxima a ese mundo de las letras, las palabras y los significados de una manera amena e interactiva.

Se trata de un material desarrollado por el Instituto de Tecnologías Educativas del Ministerio de Educación, una aplicación llamada “Lecoescritura adaptada”, diseñada para favorecer el desarrollo y afianzamiento de competencias lectoescritoras (en castellano) considerando que los usuarios finales serán niños y niñas de edades comprendidas entre cuatro y nueve años.

En total hay más de 20 aplicaciones con distintas actividades diseñadas para que puedan ser utilizadas haciendo uso de un reducido grupo de teclas, agilizando el procedimiento para los pequeños usuarios. Lectoescritura Adaptada presenta varios bloques en los que predomina la vertiente lúdica:

  • En el primer apartado los niños pueden ver cómo se escriben las letras, hacerlas ellos con el ratón, practicar el orden alfabético (reconocen las letras que aparecen en pantalla y las tienen que pulsar en el teclado) o disputar una carrera de palabras.
  • El segundo apartado contiene actividades de asociación de palabras escritas con el dibujo y su lectura.
  • El tercer apartado nos deja actividades de léxico para ampliar vocabulario (alimentación, profesiones…) completando palabras, ordenar frases y textos (para niños mayores)...
  • Me ha gustado mucho el apartado cuatro, con analogías verbales para completar, palabras “intrusas”... pues se trabajan conceptos como las familias léxicas y los contrarios de un modo divertido. También hay ejercicios de ordenar palabras y de velocidad lectora.
  • El quinto apartado contiene un par de pequeños cuentos online.
  • Finalmente, el apartado seis está dirigido a padres o profesores con las indicaciones didácticas necesarias para aprovechar al máximo la aplicación.

Se trata de una aplicación accesible a personas con deficiencias visuales a través de lectores de pantalla mediante el uso reiterado de la tecla TAB y métodos abreviados de teclado.

En algunas actividades podemos escoger entre mayúsculas y minúsculas, y una voz va explicando las actividades o pronunciando el nombre de las letras, con lo cual la navegación por la aplicación se hace sencilla para los más pequeños.

Los niños encontrarán en este recurso educativo de lectoescritura los primeros juegos con las letras y las palabras escritas, que tantos buenos momentos les van a proporcionar, con nuestra ayuda y compañía en estos primeros pasos.

Sitio Oficial | NTIC
En Bebés y más | Leer y jugar: una página llena de recursos educativos, Recurso didáctico en Internet para educación infantil, La Cueva de Tragapalabras, para el inicio de la lectoescritura, Aprende de manera divertida las vocales

jueves, 1 de diciembre de 2011

De abuelos "malcriadores" a abuelos educadores

Se suele decir que los abuelos “malcrían” a los niños, les conceden sus caprichos, les permiten hacer ciertas cosas que a los padres nos cuesta más. Pero cuando son los abuelos los que pasan la mayor parte del día con los niños, ya no podemos decir que los malcríen, sino que directamente son ellos los que educan a los nietos.

Esto significa asumir una nueva responsabilidad, que no siempre viven como propia, y arriesgarse a un enfrentamiento con los criterios de sus hijos, que pueden tener otras ideas concebidas en cuanto a educación, pero no las desarrollan ellos mismos. No es de extrañar que, en el marco de esta sociedad en la que más de la mitad de los abuelos cuidan a sus nietos casi todos los días, estos abuelos se conviertan en los verdaderos educadores de los pequeños.

¿Es esto bueno o malo? Podríamos decir que, si no hay más remedio… Pero, ¿cuántos abuelos llegan a desarrollar el “síndrome del esclavo”? ¿Cuántos consideran que esa tarea ya la llevaron a cabo en su momento y que no les corresponde? ¿Tienen los padres derecho a “quejarse”?

El reciente estudio dedicado a conocer el papel y la opinión de los abuelos en las familias muestra una demanda firme de los mayores: la necesidad de imponer límites que racionalicen la obligación de manera clara.

Están dispuestos participar como cuidadores de los nietos solo en las situaciones en que verdaderamente sea necesario, cuando el padre y la madre tienen auténticas responsabilidades laborales, no para que estos puedan disfrutar de su tiempo libre a costa del de los abuelos y abuelas (y aquí me acuerdo de la madre del anuncio “ya no puedo más”).

Pero cuando los límites no se respetan es cuando los mayores se sienten “utilizados”, “angustiados” ante la responsabilidad educativa.

Creo que los padres deberíamos ser más conscientes de los sentimientos de los abuelos que cuidan a los niños, dialogar con ellos, saber cómo se sienten (muchos no reconocerán sus sentimientos si estos son negativos) y, en la medida de lo posible, no relegar la educación de nuestros hijos a los abuelos.

Está claro que las situaciones familiares son mil y una, que habrá abuelos conviviendo en el mismo núcleo familiar por necesidad, que hay padres a los que no les queda más remedio, otros que se “aprovechen” de los mayores (en la medida que estos se sientan utilizados)...

Los abuelos tienen mucho que ofrecer a los nietos, pero deberían disfrutar de ellos, “malcriarlos” si es necesario. El núcleo familiar, el hogar, es la base de la educación de los niños, y el papel de los padres en este sentido es fundamental, más cuanto más pequeños son los niños. La relación padres-hijos-abuelos sería especialmente difícil si los valores, las normas, el modo de relacionarse, se conciben de manera diferente entre abuelos educadores y padres.

En el caso de padres, digamos, “independizados” o “indiferentes”, imaginamos que no tendrán problema, aunque en este caso estamos ante hijos que han sido criados y educados por los abuelos.

Foto | Brian Finifter en Flickr-CC
En Bebés y más | ¿Deben los abuelos cuidar de nuestros hijos?, Abuelos niñera, Riesgos y beneficios de ir a la guardería (I) y (II)