viernes, 17 de diciembre de 2010

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Una buena idea: hacer un Belén con los niños

Belen-pasta

Por estas fechas nos encargamos de decorar el hogar con motivos navideños. Hay muchos adornos que podemos hacer en familia con nuestras propias manos, fomentando la participación y la creatividad. Una buena idea es hacer un Belén con los niños.

El que véis lo hemos hecho en casa, mis niñas y yo. Hemos hecho las figuras con pasta para modelar que endurece al aire (marca Jovi) y luego las hemos pintado con témperas de colores. El portal lo hemos comprado, pero también se puede hacer con cajas de cartón o planchas de corcho y decorarlo con musgo, piedras, cortezas de pino, etc.

Para pintarlo, basta con tener algunos botes de colores base para mezclarlos y crear nuevos colores. Combinarlos es una de las partes más divertidas de la actividad.

Nos lo pasamos en grande. Nos ha llevado un tarde modelar las formas, las hemos dejado secar y al día siguiente las hemos pintado. Podéis inspiraros en Belenes que podéis encontrar en internet o en dibujos. A mi me encantan los Belenes artesanales de Alicia Torres, madre de nuestro Armando, y me he fijado en sus figuras de aspecto infantil. Aunque el resultado quede diferente al original, es de mucha ayuda tener un modelo para inspirarse.

Si os gustan las manualidades, os recomiendo hacer un Belén con los niños. Es una actividad creativa, que promueve el trabajo en equipo y les enseñamos a que no hace falta comprarlo todo, sino que también podemos hacerlo con nuestras propias manos.

En Bebés y más | Crea un Belén de papiroflexia, Belén de galletas

No mentir ni ocultar a los niños las situaciones difíciles

no mentir a los hijos

Las situaciones difíciles como las enfermedades graves o la muerte son complicadas para toda la familia, pero los niños no deberían quedar al margen de estos hechos. Porque si mentimos u ocultamos situaciones graves o difíciles para intentar su bienestar, podríamos estar provocando el efecto contrario en los niños.

Porque ante el desconocimiento, puede haber miedo e inseguridad, si hay una persona gravemente enferma en el entorno familiar, si se produce la muerte de un ser querido… los niños se dan cuenta de que algo sucede, pero no entienden.

Es mucho mejor explicarles lo sucedido, adaptándonos a su nivel de comprensión, probablemente sin dar detalles, pero, lo más importante, haciéndoles saber que es normal estar preocupado o triste por lo que sucede, que podemos hablar con ellos del tema cuando lo deseen…

En el número de este mes de la revista electrónica Famiped, de información para padres de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, hay un emotivo artículo que nos habla de este tema, exponiendo una situación difícil ante la que el ocultamiento o la mentira pueden ser contraproducentes: la grave enfermedad de la madre de unos niños.

Os recomiendo su lectura, pues toca temas como las etapas del niño en la comprensión de la muerte, del que os hablamos hace unas semanas.

También os contamos cómo hablar a los niños sobre la muerte, una situación difícil pero con la misma premisa que se desprende del artículo de Famiped: las “mentiras piadosas” a los niños no son lo más adecuado.

Hay ciertos consejos que ayudarán a los padres a tratar los temas complicados:

  • Hay que asimilar uno mismo la noticia, con el fin de transmitirla de una forma razonable.
  • Responder a las preguntas, estemos donde estemos, dejando que los niños marquen el ritmo de la conversación. Es bueno que expresen su preocupación también, pues de este modo verán calmada su inquietud.
  • En el caso de enfermedades incurables, es preferible hablar de mejoría que de curación, y no prometer algo que no dependa de nosotros o no estemos seguros de poder cumplir.
  • Si la evolución es mala, hay que explicar que todo el mundo está haciendo todo lo que se puede, pero las cosas no están saliendo bien.
  • La cuestión de la muerte se debe plantear de forma progresiva, y será bueno el haber pensado en ello antes de que ocurra.
  • Algunos niños se mantienen indiferentes ante la situación, aunque en su interior seguramente estén conmocionados. No hay que alejarse de ellos y les preguntaremos si desean escuchar o hablar de sentimientos.

En definitiva, lo mejor es no mentir ni ocultar a los niños las situaciones difíciles, y con nuestra compañía y comprensión, las de la familia y el entorno cercano (escuela, amigos…) el dolor se sobrellevará mejor.

Vía | AEPap (Famiped)
Foto | kwanie en Flickr-CC
En Bebés y más | Cómo explicarle a un niño la muerte de un ser querido, Las funerarias de Barcelona entregarán un libro para niños sobre la muerte, Muñecas para explicar el cáncer, Decir siempre la verdad a nuestros hijos

domingo, 28 de noviembre de 2010

Controlando las necesidades consumistas de los niños

nino-encerrado-en-la-taquilla.jpg

Los mejores clientes de los supermercados son los padres que acuden con sus hijos, porque acaban llevándose a casa unas cuantas cosas que no tenían previstas y porque acaban comprando marcas con las que no contaban porque junto con los productos vienen de regalo artículos que llaman la atención de los niños.

Bien, pues para evitar esto hay algunas soluciones que pueden llevarse a cabo. Una de ellas sería, directamente, ir a comprar sin los niños, mientras están en el colegio o quedándose con otra persona para evitar que los ojos salten de sus órbitas pidiendo y pidiendo. Otra sería dialogar y negociar con los niños mientras estamos allí. Podemos acceder a comprar algo de lo que nos piden a cambio de no comprar otras cosas que también querrían tener o simplemente comprar sólo lo que necesitamos porque “lo siento, pero no podemos gastar en cosas que no necesitamos”, según cada padre o madre decida en cada momento.

Finalmente parece haber otra opción, que personalmente no contemplaba ni se me había ocurrido, que es dejar al niño en la entrada, metido en la taquilla hasta que los padres acaben de hacer la compra. Es práctica y funciona seguro (objetivo conseguido), ahora bien, dan ganas de coger a los padres a la salida y encerrarles a ellos también. Como se dice habitualmente, “para mear y no echar gota”.

Vía | No puedo creer que lo hayan inventado
En Bebés y más | Marketing infantil (vídeo), Seguro que no ganaría el concurso a la mejor madre

martes, 16 de noviembre de 2010

Curso de Formación





CURSO DE FORMACION

NOMBRE DEL CURSO: SECRETARIADO DE DIRECCIÓN

Nº DE EXPEDIENTE: 41772 Nº DE CURSO: AL-41772-09

ENTIDAD QUE LO IMPARTE: FAECTA

FECHA PREVISTA DE INICIO-FIN: 12 DE ENERO-15 ABRIL DE 2011

DURACIÓN: 335 HS HORARIO PREVISTO: L A V de 9:00 A 14:00

DOMICILIO DE IMPARTICIÓN: C/ VILANOVA I LA GELTRÚ, 7

LOCALIDAD: ROQUETAS DE MAR

Nº DE ALUMNOS/AS: 15

CONTENIDOS:

TECNICAS RELACIONALES DE SECRETARIADO DE DIRECCION
INTRODUCCION A LA ECONOMIA DE LA EMPRESA
ASPECTOS PRACTICOS DE DERECHO EMPRESARIAL
PROTOCOLO INTEREMPRESARIAL E INSTITUCIONAL
PRESENTACIONES GRAFICAS
MEDIO AMBIENTE
PREVENCION RIESGOS LABORALES
PERSPECTIVA DE GENERO



REQUISITOS DE ACCESO
COLECTIVO DE ALUMNOS: DESEMPLEADOS
NIVEL ACADEMICO: BUP/ PF I Rama Administrativa

LUGARES DE ENTREGA DE LA SOLICITUD:

COLEGIO AL-BAYYANA, C/ VILANOVA I LA GELTRÚ, 7.
ROQUETAS DE MAR
TELÉFONOS: 950171695- 692654689

FECHA LÍMITE: 23 DE DICIEMBRE DE 2010
HORARIO DE RECEPCIÓN: 12:00 A 14:00
Adjuntar a la solicitud fotocopia del D.N.I., tarjeta de la S.S. , tarjeta de desempleo y acreditación de formación académica)

CURSO FINANCIADO POR LA DIRECCIÓN GENERAL DE ECONOMIA SOCIAL Y EMPRENDEDORES DE LA CONSEJERÍA DE INNOVACION, CIENCIA Y EMPRESA DE LA JUNTA DE ANDALUCIA Y COFINANCIADO POR EL FONDO SOCIAL EUROPEO.




viernes, 12 de noviembre de 2010

lunes, 1 de noviembre de 2010

Efectos del cambio de hora en los niños

reloj

Este fin de semana se ha producido el cambio de hora que nos ha regalado 60 minutos más. Pero, ¿hasta qué punto el cambio de hora afecta a los niños?

Yo creo que en la misma medida que a algunos adultos no les afecta en absoluto y a otros sí que les causa ciertos trastornos, leves y transitorios. Diría que los efectos del cambio de hora en los niños no son tanto a propósito de esta hora más del fin de semana sino por el nuevo “horario de invierno” a partir de ahora.

El cambio de hora se realiza como medida de ahorro energético, aunque a muchos nos parezca que nos quitan una hora de sol y que se hace de noche demasiado temprano. Y sentimos una especie de “mini jet-lag” al que nos cuesta acostumbrarnos.

Se acabaron las horas en el parque al atardecer o los paseos hasta la hora de cenar. Se impone una rutina más adecuada al invierno, al frío y a la noche. Y según las encuestas, una alto porcentaje de la población dice sentirse más triste en esta época del año. La melancolía del invierno…

Y es que diversos estudios muestran que la gente es más feliz, más enérgica y menos propensa a enfermar en los días largos y luminosos de verano, mientras que su humor tiende a rebajarse (y los estados de ansiedad y depresión a intensificarse) durante los días más cortos y grises del invierno.

Si bien el cambio de hora puede provocar algunos efectos en el sistema nervioso central y provocar alteraciones del sueño, tales como el insomnio o el cansancio por las mañanas, así como estados de irritabilidad o depresión, estos efectos son transitorios y enseguida el cuerpo se habitúa al nuevo horario.

Los pequeños desajustes producidos por las horas de sueño y el ciclo de luz en el día, son en breve absorbidos por nuestro organismo, que se adapta a la nueva situación en un plazo inferior a una semana.

Según los expertos, los cambios estacionales de hora suelen acusarlos más las personas mayores y los niños y en muchos individuos los trastornos son más psicológicos que orgánicos. Algunos niños pueden sufrir cierto déficit de atención los primeros días, probablemente debidos al desajuste en el sueño.

El cambio de hora muchas veces pasa desapercibido para los niños, pero si hay algún pequeño trastorno pronto volverá a la normalidad. Lo más difícil es habituarse a que a las seis de la tarde ya sea de noche… Bueno, ya queda menos para la primavera.

Más información | El Mundo, Abc
Foto | Robbert van der Steeg en Flickr-CC
En Bebés y más | ¿Afecta el cambio de hora a los niños?