miércoles, 19 de noviembre de 2008

La Superdotación

Nueva Concepción de Necesidades Educativas Especiales: La Superdotación

La Pedagogía diferenciada, filosofía educativa subyacente a la reforma, tiene como fin último el tener en cuenta las diferencias individuales de los alumnos y, consecuentemente, adaptar la enseñanza al alumno diferente.

Dentro del marco de las Necesidades Educativas Especiales, que implican una atención educativa individualizada, es preciso considerar que las necesidades de los alumnos de capacidades excepcionalmente superiores, conforman otra manifestación de tales necesidades; estos alumnos son tributarios de aquellos apoyos complementarios necesarios durante su escolarización. Lograr la integración educativa de todos los alumnos es un objetivo educativo básico.

No obstante, haciendo un recorrido histórico, se constata una clara inclinación de la atención educativa hacia los déficits, los trastornos y los problemas de aprendizaje. Tal preocupación es, obviamente, indispensable, pero nunca debe monopolizar el campo de las necesidades educativas especiales. Afortunadamente, el panorama está modificándose. Hay una clara tendencia a la eliminación de las etiquetas y a contemplar individualmente los problemas de cada niño.

La población escolar sigue una distribución del tipo normal, respecto a sus capacidades y nivel intelectual; nos encontraríamos, pues, en la representación gráfica de dicha distribución, con una gran porción de la curva en la que se encuentran los sujetos pertenecientes a la media de la población. En el extremo izquierdo se situarían aquellos de capacidad inferior a la media y en el derecho aquellos cuyas dotes les hacen destacar o sobresalir del nivel medio. Parece lógico que a la hora de poner en marcha un sistema educativo equitativo, que tenga en cuenta las posibilidades y circunstancias de cada alumno concreto se atienda no sólo a la población normal, sino también a los sujetos que ocupan los extremos de la curva.

Aproximadamente los extremos corresponden a un 10% de la población total, repártiendose en dos sectores iguales de un 5% cada uno.

En principio, puede resultar paradógico que individuos de altas capacidades que, hipotéticamente, implicarían de por sí unos elevados resultados académicos, requieran una ayuda, un apoyo especial que evite su fracaso escolar. Desde la situación práctica real se constatan datos y se encuentran explicaciones que refrendan dicha necesidad.

Sin ir más allá del campo estadístico, hay que señalar que son muchos los fracasos escolares sufridos por este colectivo debidos al aburrimiento y a la desmotivación, al margen de la frustración que supone el quedarse, académicamente, por debajo de sus posibilidades.

Esta serie de dificultades obedecen, en buena medida, a una enseñanza que se presenta rutinaria y repetitiva, lo cual, puede ser positivo para el resto del alumnado, pero cansa y desgasta a los niños superdotados.

Cuando en un aula se detecta a un alumno superdotado, será necesario que tanto padres como profesorado reciban orientaciones oportunas acerca de las Necesidades Educativas Especiales que presente el chico. Aunque, como hemos dicho, tales necesidades no habían sido abordadas hasta ahora, la publicación en 1991 de un informe del Ministerio de Educación, dirigido a docentes, sobre niños superdotados abre el camino de cara a su futura y efectiva integración. Se considera abiertamente que los superdotados requieren Educación Especial para su pleno desarrollo.

Existe un compromiso por parte de las Administraciones de abordar la respuesta ante las necesidades de este colectivo, de modo progresivo y según las prioridades. Ello implica, a su vez, paliar las dificultades de profesores y padres. Así pues, se contemplará la atención a este grupo de alumnos en el marco de la Educación Especial que abarca a otros colectivos, tratando de plantear y poner en práctica opciones metodológicas, estrategias de aprendizaje y currícula específicos.

QUIENES FORMAN ESTE COLECTIVO

-Perspectiva histórica de la terminología y diferentes definiciones.

A lo largo de los siglos de la historia de la humanidad se han ido proponiendo diferentes nombres o calificativos para designar a aquellos que sobresalían por uno u otro motivo, en uno u otro campo de actuación.

Talento, genio, superdotado, eminencia, prodigio, precoz,... son algunos de estos términos. Cabe preguntarse si pueden ser usados de modo alternativo, es decir, indistintamente o si, en realidad, tienen el mismo significado.

A través de los estudios realizados en las últimas décadas se ha ido desentramando la confusión terminológica y se han ido concretando los aspectos de matiz que diferencian cada una de las situaciones.

En un primer momento la superdotación se asoció a la posesión de un coeficiente intelectual muy elevado, superior a 140, siendo Terman el máximo representante de esta corriente. Ya en la década de los 70 (1971) la Oficina de Educación del Gobierno de los Estados Unidos promulgó en el "Informe Marland" una definición de superdotación que ha crecido en popularidad. Numerosos estados y distritos escolares de Norteamérica han decidido adoptar esta definición:

Los chicos capaces de una elevada ejecución incluyen aquellos que demostraron alguna de las siguientes habilidades o aptitudes solas o en combinación:

  1. Habilidad intelectual general.
  2. Aptitud académica específica.
  3. Pensamiento creativo o productivo.
  4. Habilidad de liderazgo.
  5. Aptitud visual y ejecución en arte.
  6. Habilidad psicomotriz.

Esta definición ha servido al propósito de llamar la atención sobre la amplia variedad de habilidades que estarán incluidas en la definición de superdotación, aunque deja, ligeramente al margen, los factores motivacionales. Además, dos de las categorías hacen referencia a áreas de actuación general (Aptitud acadámica específica/Aptitud de ejecución en arte) y otras cuatro son procesos que pueden referirse a áreas de ejecución. No obstante, ha sido criticada por estar poco orientada hacia la praxis educativa.

Un modelo más actual es el denominado "modelo triádico" o "de los tres anillos", diseñado y propuesto por el profesro Joseph Renzulli que, tras numerosos estudios de investigación, así como un arduo trabajo de valoración de datos observables y resultados de pruebas, ha establecido tres dimensiones interrelacionadas en la sobredotación: habilidad intelectual superior a la media, persistencia en la tarea y alta creatividad (Renzulli, 1978). Planteamos, en consecuencia, que la habilidad intelectual y la creatividad son variables que se desarrollan en el alumno y, a pesar de que dependen de las oportunidades que se le brindan o del estímulo que se le ofrece, permanecen como fuente potencial de capacidades. Sin embargo, creemos que la persistencia en la tarea depende, en gran medida, de factores externos al individuo, es por esto que su presencia es más inestable que en el caso de las dos restantes variables. Esta dimensión posee naturaleza motivacional y es preciso tenerla en cuenta para energizar, entre otras, la actuación académica. Nuestra hipótesis es que la persistencia depende de la oferta educativa. La falta de satisfacción ante un planteamiento inadecuado para sus posibilidades desemboca en la apatía, el bajo rendimiento y, en definitiva, la desintegración del alumno sobredotado.

Respecto a los términos aludidos anteriormente (talento, precoz, etc) podría considerarse la superdotación como un concepto globalizador en el que estarían incluidos:

- sujetos de alta capacidad, fundamentalmente intelectual.

- talentosos: individuos que tienen una habilidad excepcional para destacar en un campo concreto del saber o del arte (música, danza, matemáticas,..).

- precoces: sujetos que tienen un desarrollo temprano en algún área concreta.

- prodigios: el criterio, en este caso, es una realización extraordinaria para la edad cronológica que el sujeto tiene.

COMO SE RECONOCE A UN ALUMNO SUPERDOTADO

- Características de estos niños:

En general, estos niños presentan una maduración temprana a todos los niveles, gozando de una gran fortaleza física y, a veces, de un equilibrio metabólico superior.

En el ámbito de las características intelectuales, normalmente, presentan capacidades superiores para el razonamiento, la abstracción, la comprensión y todas las operaciones de pensamiento. Aprenden rápidamente y su capacidad lectoescritora es superior. Son niños despiertos, con gran originalidad e iniciativa y un afán notorio de curiosidad. A veces, sorprenden por sus inquietudes sobre temas como el tiempo, el destino, la muerte,..., el cuestionamiento de la vida misma.

Algunos de estos niños tienden a convertirse en líderes, escogiendo amistades de edades superiores y presenan altas capacidades para la autocrítica, la ironía y el juicio moral.

Sus juegos favoritos son aquellos que se rigen por normas y que no exigen demasiado movimiento.

Poseen conocimientos generales muy amplios, frecuentemente saben más que el profesor en aquellos temas de interés particular y encuentran superficiales los libros de texto habituales.

Dominan y recuerdan con rapidez la información, impacientándose con al repetición. Tienen una curiosidad excepcional y constante. Plantean muchas preguntas provocativas y minuciosas. Son observadores, penetrantes y ante causas de aflicción o injusticia se muestran hipersensiblizados.

No obstante, como señalábamos, el chico superdotado puede presentar problemas de adaptación personal, escolar y social. En estos casos algunas de las características serían: impaciencia; intranquilidad; apatía respecto a lo académico asociada, frecuentemente, a fracaso escolar; descuido e incumplimiento de las tareas escolares; dificultades para relacionarse con los compañeros llegando, en el extremo, al rechazo por parte de estos y, consecuentemente, al aislamiento social; problemas de conducta,...etc.

- Identificación:

Consideraciones Previas:

Antes de centrarnos en la identificación es importante clarificar si es pertinente o no realizarla. El tema es polémico ya que el hecho de identificar parece implicar la etiquetación y, por consiguiente, el establecimiento de diferencias.

La pregunta que nos planteamos es: ¿realmente la escuela da respuesta a la diversidad? y, aunque así fuese, ¿no sería necesario conocer las capacidades, habilidades y dificultades que cada alumno presenta?

Partiendo de que el superdotado tiene unas características específicas, entendemos que es necesaria la identificación no tanto para etiquetar como para dar respuesta adecuada a sus necesidades personales, escolares y sociales.

Proceso de Identificación:

Partiendo del modelo de superdotación de Renzulli y las características ya comentadas, para realizar la identificación es preciso recoger datos pertenecientes a tres ámbitos: personal, familiar y escolar.

Los instrumentos que se utilizan, habitualmente, son los siguientes:

- Test de Inteligencia.

- Test de Creatividad.

- Test de Personalidad.

- Prueba de Aptitudes específicas o talentos.

- Entrevista (a padres y a profesorado)

- Observación basada en la utilización de escalas específicas como las de Renzulli, Beltrán, Perez, Molina,..etc.

En todo el proceso de identificación juega un papel fundamental la colaboración del profesorado y de la familia ya que unos y otra, a través de la observación diaria, pueden aportar información valiosa sobre las características aludidas.

En el ámbito escolar puede, también, recogerse información respecto a la interacción social del alumno en el aula, utilizando instrumentos como la "nominación de iguales" o los "tests sociométricos". Este tipo de datos resulta útil para el conocimiento de todo el alumnado y no sólo de los niños superdotados.

Por lo que hace referencia a la administración de las pruebas psicométricas (tests de inteligencia, cuestionarios, etc) e interpretación de la información obtenida, ambos procesos deben ser realizados por profesionales especializados. En este sentido queremos matizar que hay casos en los que los resultados de las pruebas psicométricas no se corresponden con las capacidades reales del chico. Tal circunstancia puede deberse, a niveles muy elevados de ansiedad -provocados, en gran medida, por el exceso de exigencia personal-, apatía, desmotivación, falta de colaboración, etc. En estos casos habrá que ser especialmente cuidadoso y cauto a la hora de evaluar la información.

ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN ESCOLAR

Llegar a determinar si un niño posee altas capacidades, por tanto, es útil en la medida en que permite facilitarle los medios necesarios para la adaptación de la enseñanza a sus capacidades.

En tanto en cuanto tengamos información sobre las aptitudes, intereses, estilo de aprendizaje, talentos epeciales, podremos programar las estrategias educativas individuales que más se ajustan a cada niño/a.

Se proponen tres tipos de soluciones para estos niños/as, aunque en alguna de ellas los inconvenientes superan a las ventajas.

La estrategia de aceleración es la que consiste en el avance de uno o más cursos o en la admisión temprana en el primer curso escolar, de este modo el niño se enfrenta a problemas de dificultad superior. Se le adelanta hasta que se considere que está al nivel más adecuado a sus capacidades.

A pesar de ser el método más apoyado por los responsables de educación, se considera que sólo está dirigido a niños/as muy brillantes y que no es beneficioso para los niños/as emocional y socialmente inmaduros. Implica presiones perjudiciales y puede causar rechazo en los demás, así como problemas de dominio en un tema o materia específica.

El agrupamiento es el aprendizaje por grupos de los niños/as que demuestran capacidades elevadas, siguiendo la lógica de que deben aprender juntos, esto es a un ritmo adecuado a sus necesidades e intereses.

Esta estrategia eleva la estimulación y la motivación de los alumnos/as y promueve una mayor cooperación entre ellos. Sin embargo, su coste económico es bastante elevado, la selección para hacer los grupos es dificultosa, los profesores de las aulas ordinarias se muestran descontentos y el criterio espacio- temporal de agrupamiento no está nada claro.

Un mal uso del aula especial puede implicar efectos negativos para la personalidad del alumno y su socialización, oponiéndose, de este modo, a la integración educativa. El más positivo sería combinarlo con la asistencia a la clase ordinaria para un ajuste socio-emocional del niño con sus compañeros.

El enriquecimiento, tercera estrategia, consiste en ajustar el currículum a las posibilidades de cada sujeto. El ambiente de aprendizaje ofrecerá el máximo de oportunidades a cada alumno para que éste pueda desarrollar las habilidades que posee. Es necesaria la adaptación de la enseñanza a las capacidades de los alumnos, lo que exige el trabajo conjunto del profesor y el equipo psicopedagógico. El objetivo último es la individualización del aprendizaje para todos los componentes del aula.

Este método no precisa aulas especiales, propone mantener el niño en el aula ordinaria, con el resto de compañeros, pero adaptando la enseñanza a sus necesidades e intereses.

Por medio del enriquecimiento se facilita una educación heterogénea. La finalidad general de esta alternativa es asignar tareas diferenciadas, individuales y colectivas en la clase, con un ritmo y profundidad adaptados al alumno.

Es lógico que esta estrategia conlleve, a menudo, una sobrecarga de trabajo para el profesor, e, igualmente, crea la necesidad de formación de los profesionales y origina un mayor coste de tiempo y dinero.

Cuando desde las administraciones se hace una propuesta con vistas a paliar la desatención sufrida por los bien dotados, no es suficiente poner a disposición de los centros un abanico de posibilidades o consejos.

Tanto profesores como padres no buscarán recetas o fórmulas mágicas, sino ánimos, espectativas positivas, en fin, una guía que les muestre el camino a seguir, para sacar provecho de su situación, diferente, pero nunca lamentable.

Las actitudes y disposición de los docentes son fundamentales y contribuyen a la optimización en el desarrollo del niño superdotado. Las necesidades educativas de estos niños demandan la presencia de una persona que les oriente en la búsqueda de información, aunque ello no implica responder a todas sus curiosidades de modo constante y completo. Se contempla el papel del profesor no sólo como un transmisor de conocimientos sino también como un intermediario y facilitador del proceso de aprendizaje, sin olvidar otros aspectos muy importantes referidos al modo de comunicación, administración de refuerzos, etc

PAPEL DE LA FAMILIA

Es de vital importancia el papel que juegan los padres en el desarrollo armónico de sus hijos ya desde el primer día de vida. En el caso particular de los niños superdotados, conviene tener claras las características que suelen presentar, ya que si los padres no las conocen adecuadamente pueden cometer errores importantes en su labor educativa.

Otro aspecto al que queremos referirnos es la necesidad de asumir correctamente el diagnóstico de superdotación del hijo. En ningún caso debe de utilizarse para justificar conductas inadecuadas, presionar excesivamente por poseer gran capacidad, ser muy permisivos.... La finalidad de un diagnóstico, es tener un buen conocimiento del niño, lo que redundará en una educación familiar más adecuada a sus peculiares características.

Por último, la familia debe ser para el niño un entorno que le estimule y motive en la justa medida, ya que tanto los excesos como los déficits son perjudiciales.

En suma, los padres y profesores son los dos pilares básicos sobre los que se sustenta un adecuado desarrollo del niño, sea cual sea su nivel de capacidades: alto, medio o bajo. Un buen conocimiento de cada niño conduce, en buena medida, a una intervención adecuada y, por tanto, será la mejor prevención para evitar la aparición de problemas.